Un banco donde cada pieza tiene nombre
Cuerda Viva es un taller de relojería y orfebrería en Cali. Lo que nos ocupa es el trabajo de banco: abrir el calibre, entender qué pasa dentro y dejar registro escrito de todo.
Volver al inicioDe dónde venimos y por qué hacemos esto
Cuerda Viva nació en Cali a partir de un oficio heredado. El fundador del taller aprendió relojería al lado de su padre, quien trabajó en el centro de la ciudad durante más de treinta años. Cuando el local familiar cerró, la decisión fue continuar, pero con un registro más ordenado del trabajo: cada pieza que entra al banco queda anotada, fotografiada y evaluada antes de que empiece cualquier intervención.
El nombre surge de una idea sencilla: la cuerda es lo que da movimiento al reloj, y el taller quiere que esa cuerda siga viva. No es un eslogan, es la descripción más directa de lo que hacemos.
En 2019 ampliamos el alcance del taller para incluir orfebrería de banco, porque muchos clientes llegaban con relojes heredados y al mismo tiempo traían anillos y cadenas que necesitaban el mismo cuidado. Hoy los dos oficios conviven en el mismo espacio y comparten los mismos criterios: registro previo, presupuesto claro y nota escrita del trabajo realizado.
La relación con los clientes funciona de la misma manera desde el primer día. Se trae la pieza, se revisa en el mostrador, y se entrega un informe antes de decidir si se continúa o no. No hay presión para aprobar el trabajo. Si el cliente prefiere llevar su reloj con la hoja de diagnóstico para pensarlo, eso está bien.
El taller está ubicado en el centro de Cali, en la Carrera 9 con Calle 12. Es un local pequeño, con luz natural y banco de trabajo visible desde el mostrador. Las herramientas están a la vista: lupas, máquina de timing, tarrajas, destornilladores de relojero. No hay nada que ocultar.
Nuestra misión es que cada pieza que sale del taller esté en mejores condiciones técnicas que cuando llegó, y que el cliente sepa exactamente qué se hizo y por qué.
Quiénes trabajan en el banco
Jorge Montoya
RELOJERO JEFE DE BANCO
Veinte años en el oficio, formado en Cali y con curso de perfeccionamiento en Bogotá. Trabaja calibres manuales y automáticos, con especial experiencia en movimientos suizos de la segunda mitad del siglo XX.
Lucía Castillo
ORFEBRE Y ENGASTADORA
Egresada de Bellas Artes con especialización en joyería técnica. Se ocupa del trabajo en oro, plata y platino: cambios de talla, reconstrucción de garras y engaste de piedras que ya tiene el cliente.
Andrés Salcedo
TÉCNICO DE RECEPCIÓN Y REGISTRO
Se encarga de la ficha de ingreso, la fotografía de estado y la comunicación con los clientes durante el proceso. Estudia relojería en paralelo y asiste en trabajos de revisión de calibres de cuarzo.
Cómo trabajamos
Los protocolos del banco no son documentos, son hábitos. Cada uno está ahí porque en algún momento su ausencia causó un problema que no quisimos repetir.
Registro fotográfico de ingreso
Toda pieza se fotografía antes de que el relojero la toque. Las fotos quedan en la ficha y se entregan al cliente junto con el informe.
Informe técnico escrito
El diagnóstico se entrega en papel. Dos páginas que describen lo observado, las lecturas de la máquina de timing y lo que implicaría el trabajo.
Presupuesto desglosado antes de empezar
Cada ítem de trabajo tiene su precio. El cliente aprueba la lista completa antes de que empiece cualquier intervención.
Observación de 72 horas post-servicio
Ningún movimiento revisado sale del taller sin haber corrido 72 horas en cinco posiciones en la máquina de timing. Las lecturas finales acompañan la devolución.
Transparencia sobre repuestos
Cuando una pieza es sustituta y no de fábrica, se declara por escrito en el informe. El cliente sabe exactamente qué entró y qué salió de su reloj.
Custodia responsable de las piezas
Las piezas en proceso se guardan en compartimentos individuales. Al cierre del día, todo queda en caja de seguridad. El seguro del local cubre el inventario de terceros en custodia.
Relojería de banco en Cali con registro de cada paso
El Valle del Cauca tiene una tradición de joyería y orfebrería que se remonta al comercio colonial por el río Cauca. Los talleres de relojería llegaron más tarde, con el comercio importado de la segunda mitad del siglo XX. Cuerda Viva trabaja en esa misma línea: piezas que pasaron por manos distintas, calibres que no son fáciles de documentar, y clientes que quieren saber con exactitud qué tiene el reloj que heredaron o compraron.
El trabajo de banco en relojería mecánica requiere herramientas específicas —prensa de corona, destornilladores de acero templado con mango de precisión, lupas de 3.5x y 10x, máquina de timing digital— y la práctica de usarlas sin apresuramiento. No hay dos calibres iguales aunque lleven el mismo nombre de fábrica; las diferencias de producción por año, el desgaste particular de cada pieza y la historia de intervenciones anteriores hacen que cada trabajo sea distinto.
En joyería, el banco de Cuerda Viva trabaja con materiales que el cliente ya tiene. No vendemos piedras ni ofrecemos tasaciones. Lo que hacemos es asegurar que el metal esté en buen estado estructural, que las garras sujeten las piedras como deben, y que el acabado superficial esté al nivel que tenía la pieza cuando salió de fábrica o cuando el orfebre original terminó su trabajo.
¿Tiene una pieza que merece atención?
Pase por el taller en horario de atención o escríbanos para coordinar la visita. La primera revisión produce un informe escrito sin compromiso de continuar.
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